El día de hoy, un terapeuta sexual comentaba que el erotismo no envejece.
La sexualidad, muy lejos de lo que solemos pensar, no tiene porqué verse afectada negativamente con el paso del tiempo. Claro que se dan cambios físicos con el climaterio y la andropausia, sin embargo los cambios más contundentes vienen por las ideas estereotipadas que nos han inculcado desde pequeños, y que van relacionadas con los supuestos roles que debemos asumir conforme vamos madurando.
Precisamente lo que nos hace envejecer son todas estas ideas respecto de la edad, de las diferentes etapas, de la madurez y la decencia; que lejos de relacionarse con la plenitud sexual, se convierten en un muro que nos condena a la no expresión de algo tan nuestro y tan hermoso como lo es la sexualidad. Y esto puede irse solucionando desde vernos al espejo y gustarnos, sentir la textura de nuestra piel y disfrutarlo, comer algo delicioso saboreando cada bocado, sentir el aroma de cada cosa e identificarlo; saber reconocer cuando sentimos apetito sexual en lugar de confundirlo simplemente con ansiedad.
Asumamos nuestra sexualidad como parte muy importante de nuestra naturaleza, vivámosla plenamente y eliminemos aquellas ideas que pretendan alejarnos de esto.
martes, 24 de noviembre de 2009
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Estoy de acuerdo. La sexualidad termina con la muerte. Vivir plenamente implica reconocer que la sexualidad y el erotismo nos son indispensables. A dicha convicción se le puede añadir algo de sabiduría oriental como las técnicas del TAO y se logrará más plenamente. Gracias por los hermosos conceptos.
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