El día de hoy hice un viaje maravilloso a través del tiempo y quiero decirles que no se lo pueden perder. Es cuestión de trasladarse al Museo Nacional de Antropología y entrar a la exposición de Pompeya. Verdaderamente te transporta hasta esa parte de la historia en la que una de las mayores catástrofes naturales dejó sepultada a toda una ciudad en auge.
Es impresionante saber las más de cien piezas que integran la muestra Pompeya y una villa romana. Arte y cultura alrededor de la bahía de Nápoles, hayan permanecido por siglos sepultadas bajo la lava petrificada del Vesubio, que hizo erupción en el año 79 de nuestra era.
Como sabemos, esta parte de Italia en el florecimiento del Imperio Romano, fue un sitio donde las grandes fortunas y grandes personalidades, entre ellas poetas y pintores, pasaban largas temporadas de descanso.
Esa inclinación explica la creación de grandes obras como las maravillosas esculturas de animales hechas en bronce, fuentes, las vasijas en piedra, las esculturas en mármol, los mosaicos y la joyería que se exhiben en el museo.
Y todo este esplendor desapareció trágicamente una tarde de verano cuando la gente llevaba a cabo sus actividades como cualquier otro día. Quién lo iba a imaginar. Me queda como reflexión que nuestro regalo de cada segundo es el presente, que más nos vale tomarlo con todo amor y entusiasmo y vivirlo intensamente.
domingo, 6 de diciembre de 2009
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