martes, 29 de diciembre de 2009
TRES BALLENAS
Hoy en la mañana mientras hacíamos ejercicio frente al mar, vimos tres ballenas. ¡¡¡Tres ballenas!!!! Qué regalo más hermoso. Podría echar a volar el espíritu y descifrar cada detalle de lo que recibimos esta mañana y así con alegría y creatividad pensar que nos estamos acercando de una manera muy bella al inicio del nuevo año. Después del éxtasis de ver a nuestras tres reinas mágicas, hicimos una muy completa meditación, recorriendo cada uno de nuestros puntos energéticos y reflexionando sobre todo esto nuevo tan distinto a las anteriores estructuras que guiaban nuestros pasos (o más bien los limitaban) …por citar un ejemplo, “el amor”: y esa extraña idea de que para tenerlo, alguien debía dártelo…imagínate con qué desesperación buscarías a esa supuesta persona que te rescataría de ir por la vida mutilado y mendigando. Cuando en realidad el amor está en nosotros y podemos llegar a él y sentirlo después de una gran decisión; y es nuestra elección y bendición extenderlo y compartirlo con los seres con quienes logramos hacer contacto en la vida. El inicio de esta mañana fue glorioso, después de una madrugada de tormento por la crisis asfixiante de tos que invade mi garganta y no me permite respirar. Pero salió el sol. Abrí bien los ojos y recibí todo este nuevo esplendor. Sofi y Emilio estuvieron plenos y felices. Por cierto, cada uno pedimos tres deseos después de ver una estrella fugaz al regreso de la navegación. Tres ballenas. Tres deseos. Uno. Dos. Tres.
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Gaby: Que gran verdad. Que fortuna que tu experiencia de las ballenas te haya dado pie para expresar tan acertada definición del amos. Claro que, al igual que la felicidad, se encuentra dentro de ti y es muy sencillo encontrarlo si así lo decides. Que Dios te bendiga por compartirnos tus maravillosas meditaciones y experiencias
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