Sabemos que siete de cada diez mexicanos tiene el problema de la obesidad, asunto grave desde cualquier perspectiva, y alarmante desde la visión del gobierno, porque además de que la diabetes es la primera causa de muerte en México y el 90% de la población de diabéticos tiene su origen en el sobrepeso y la obesidad; no habrá en poco tiempo sistema de salud que pueda contener este problema.
Hoy, en mi programa de Salud (el cual te invito a ver de lunes a viernes por Canal Once a las 11:20am), platicaba con Andrea Weitzner, escritora y creadora de una fundación en pro de la solución a los desórdenes alimenticios. Ella hablaba como especialista y como testimonio, pues vivió al límite el problema de Anorexia y Bulimia hasta “tocar fondo”, compartiendo una serie de recomendaciones para las familias que muchas veces se convierten en una de las principales causas de estos terribles padecimientos (bulimia, anorexia y comedores compulsivos), ya sea por ausencia del padre, exigencia por parte de la madre, la expectativa de formar hijos perfectos, la mala guía respecto de una relación armoniosa con la comida, y una acentuada carencia afectiva que lesiona la estima personal del hijo, el cual se desarrolla con enormes vacíos afectivos que lo conducen a este tipo de conductas; por lo que el llamado a las familias fue el de a amar a los hijos aceptándolos como son, creando un vínculo amoroso, respetuoso y con verdadera comunicación, escuchándolos y fomentando buenos hábitos hacia la salud; e incluso en plan de supuesta broma comentó la especialista que desde que se había liberado de la TV se sentía muy feliz con su aspecto físico, por lo que la recomendación tanto para chicos como para adultos, fue la de disminuír en la mayor proporción posible, el exponernos a los constantes estímulos por parte de los medios de comunicación promoviendo este canon de belleza de “talla cero”.
lunes, 25 de enero de 2010
jueves, 21 de enero de 2010
MEJOR BUENOS HÁBITOS
Esta semana he estado tratando el tema del cáncer y he escuchado sobre mejoras en los tratamientos, debido a que ha venido evolucionando la medicina. De tal forma que si generalmente había importantes efectos colaterales con la quimioterapia, actualmente a través de la terapia blanco, por ejemplo, se llega específicamente a cierta molécula responsable de la reproducción las células tumorales y no arrasa en general con todas las células de reproducción rápida. O por ejemplo, con equipos más sofisticados para radioterapia, se es cada vez más preciso, evitando así producir daño en otras áreas del cuerpo. Y respecto de la cirugía, se busca retirar lo mínimo necesario.
Antes se pensaba en cáncer y automáticamente venía a la mente la idea de muerte.
Actualmente se concibe al cáncer como una enfermedad crónica, que debe controlarse a partir de los diferentes tratamientos y medicamentos para llevar una vida funcional con calidad.
Otro tema que ha evolucionado positivamente es el que los diagnósticos están siendo cada vez más tempranos, lo cual brinda enormes posibilidades de erradicar el cáncer y simplemente llevar un período de monitoreo para asegurar que no haya alguna recaída o aparición de células tumorales en otra parte del organismo. Esto último refuerza la gran responsabilidad que tenemos de estar al pendiente de nuestros síntomas. Muchos de los cánceres no presentan dolor en un inicio, y sin embargo generalmente hay un decaimiento y pérdida de apetito, los cuales si no seden después de dos semanas mediante un tratamiento convencional, debemos de acudir al médico considerando la idea de realizar estudios con la posibilidad en mente de descartar un cáncer.
Los síntomas son claras señales del organismo que nos indican que algo no está funcionando adecuadamente y por alguna razón está dándose un desequilibrio que hay que atender.
Y para concluir, debemos poner atención en desarrollar buenos hábitos y no aquellos que nos conduzcan al desarrollo de un cáncer o muchos otros padecimientos irreversibles. Hay que alimentarnos saludablemente, hacer ejercicio, descansar nuestras horas, evitar el tabaquismo a toda costa y aprender a relajarnos procurando disfrutar cada momento.
Antes se pensaba en cáncer y automáticamente venía a la mente la idea de muerte.
Actualmente se concibe al cáncer como una enfermedad crónica, que debe controlarse a partir de los diferentes tratamientos y medicamentos para llevar una vida funcional con calidad.
Otro tema que ha evolucionado positivamente es el que los diagnósticos están siendo cada vez más tempranos, lo cual brinda enormes posibilidades de erradicar el cáncer y simplemente llevar un período de monitoreo para asegurar que no haya alguna recaída o aparición de células tumorales en otra parte del organismo. Esto último refuerza la gran responsabilidad que tenemos de estar al pendiente de nuestros síntomas. Muchos de los cánceres no presentan dolor en un inicio, y sin embargo generalmente hay un decaimiento y pérdida de apetito, los cuales si no seden después de dos semanas mediante un tratamiento convencional, debemos de acudir al médico considerando la idea de realizar estudios con la posibilidad en mente de descartar un cáncer.
Los síntomas son claras señales del organismo que nos indican que algo no está funcionando adecuadamente y por alguna razón está dándose un desequilibrio que hay que atender.
Y para concluir, debemos poner atención en desarrollar buenos hábitos y no aquellos que nos conduzcan al desarrollo de un cáncer o muchos otros padecimientos irreversibles. Hay que alimentarnos saludablemente, hacer ejercicio, descansar nuestras horas, evitar el tabaquismo a toda costa y aprender a relajarnos procurando disfrutar cada momento.
sábado, 16 de enero de 2010
NUNCA IGUAL
Estoy de vuelta en mi hermoso acantilado de los pelícanos. La última vez planeaban en el aire y se clavaban en el mar con todo su impulso bajo un cielo azul con un sol esplendoroso.
Esta vez ha crecido la comunidad, ya no son los 30 pelícanos parados en la cabeza del dragón (el acantilado es como un gran dragón bebiendo el agua de mar), yo creo que son 100 pelícanos por todo el dragón y las rocas de más atrás, otros tantos flotando en el agua y los demás en ardua actividad de pesca. Está lluvioso el clima, tibia la temperatura y blanco-agrisado el cielo. Junto con las aves, vuelan las risas de mis hijos que en un primer plano nadan y juegan, cantando esas maravillosas risas continuas. El café está listo y yo frente a ti.
Nunca se repetirá una misma experiencia, por eso abramos bien los ojos, dispongamos el alma, amemos cada instante y agradezcamos al cielo , que la vida es río imparable.
Esta vez ha crecido la comunidad, ya no son los 30 pelícanos parados en la cabeza del dragón (el acantilado es como un gran dragón bebiendo el agua de mar), yo creo que son 100 pelícanos por todo el dragón y las rocas de más atrás, otros tantos flotando en el agua y los demás en ardua actividad de pesca. Está lluvioso el clima, tibia la temperatura y blanco-agrisado el cielo. Junto con las aves, vuelan las risas de mis hijos que en un primer plano nadan y juegan, cantando esas maravillosas risas continuas. El café está listo y yo frente a ti.
Nunca se repetirá una misma experiencia, por eso abramos bien los ojos, dispongamos el alma, amemos cada instante y agradezcamos al cielo , que la vida es río imparable.
jueves, 14 de enero de 2010
HAZ CLICK EN ESTA PRESENTACIÓN
"Un Minuto Para Ti" puede ser tu mejor acompañante y consejero para comenzar muy bien este nuevo año y sobre todo con las herramientas en tu mano para vivir pleno, saludable, feliz contigo-mismo y con tu entorno, llevando a cabo todos tus objetivos
¿Y CÓMO ESTÁ TU CORAZÓN?
¿Haz escuchado de alguien que ante alguna situación angustiante o estresante de pronto se marea o de plano se desmaya?
Lo que puede ocurrir en el organismo de esta persona es que ante la gran descarga de adrenalina, que es la hormona del estrés, el cuerpo forma en exceso una segunda hormona para bajar toda esta reacción en el organismo, incluyendo el ritmo cardiaco acelerado; pero es tal la descarga de esta segunda hormona que puede condicionar un ritmo cardiaco muy bajo y éste a su vez mareos o desmayos. A esto se le llama síncope neurocardiogénico.
Lo importante es acudir a una revisión con el cardiólogo puesto que también podría tratarse de algún soplo, una válvula casi cerrada etc. Debemos estar atentos a síntomas como fatiga, dolor en el pecho, sensación de piquetes en el corazón, palpitaciones irregulares; pero sobre todo a factores de riesgo en los que incurramos como sedentarismo, tabaquismo, colesterol alto, hipertensión, diabetes, o historia familiar con padecimientos cardiovasculares, ya que muchas veces se presenta el infarto fulminante sin síntomas previos; por lo que la recomendación es que cuidemos nuestros hábitos higiene-dietéticos como lo son el descanso adecuado, una alimentación equilibrada y ejercicio diario para no llegar a experimentar estas situaciones que pudieran poner en riesgo la vida.
Lo que puede ocurrir en el organismo de esta persona es que ante la gran descarga de adrenalina, que es la hormona del estrés, el cuerpo forma en exceso una segunda hormona para bajar toda esta reacción en el organismo, incluyendo el ritmo cardiaco acelerado; pero es tal la descarga de esta segunda hormona que puede condicionar un ritmo cardiaco muy bajo y éste a su vez mareos o desmayos. A esto se le llama síncope neurocardiogénico.
Lo importante es acudir a una revisión con el cardiólogo puesto que también podría tratarse de algún soplo, una válvula casi cerrada etc. Debemos estar atentos a síntomas como fatiga, dolor en el pecho, sensación de piquetes en el corazón, palpitaciones irregulares; pero sobre todo a factores de riesgo en los que incurramos como sedentarismo, tabaquismo, colesterol alto, hipertensión, diabetes, o historia familiar con padecimientos cardiovasculares, ya que muchas veces se presenta el infarto fulminante sin síntomas previos; por lo que la recomendación es que cuidemos nuestros hábitos higiene-dietéticos como lo son el descanso adecuado, una alimentación equilibrada y ejercicio diario para no llegar a experimentar estas situaciones que pudieran poner en riesgo la vida.
miércoles, 13 de enero de 2010
OBESIDAD EN MEXICO
¿Sabías que 7 de cada 10 mexicanos padecen de obesidad? Ésta representa un gran problema de salud pública debido a que son tantos los padecimientos secundarios a la misma (diabetes, hipertensión, etc.), que no hay sistema de salud que pueda contenerlo.
Y no son precisamente los genes o la glándula tiroides los responsables de la obesidad, sino más bien los hábitos que se heredan a lo hijos en cuanto a la alimentación y sedentarismo.
La obesidad es un padecimiento que debe de tratarse de manera profesional y multidisciplinaria si realmente queremos controlarlo. No es suficiente la asesoría de un nutriólogo para lograr el éxito en el tratamiento; la realidad es que es necesario un equipo médico que conste de psiquiatra o psicólogo, cardiólogo, bariatra, endocrinólogo y nutriólogo, puesto que se deben monitorear todas la posibles alteraciones y daños al organismo y llevar un seguimiento riguroso apoyado por terapias psicológicas o psiquiátricas, según sea el caso. Pero contrario a esto, lo que sucede con mayor frecuencia es que se obliga a la persona a llevar un régimen alimenticio, o el propio paciente decide llevarlo y al no poder con estos nuevos hábitos, viene la frustración, la depresión, y el reforzamiento de la imposibilidad de resolver su problema.
Si pensamos en el enorme rechazo social que se da ante la persona obesa desde la niñez, así como en los malestares físicos y emocionales por su misma condición, podemos darnos cuenta que se trata de un verdadero problema de salud, que compromete la autoestima, la calidad de vida y la felicidad del individuo. Por ello, la recomendación es acudir a los expertos, y no caer en manos de charlatanes que además del desgaste emocional y económico que representan ante la buena voluntad inicial del paciente, ponen en riesgo su vida.
Y no son precisamente los genes o la glándula tiroides los responsables de la obesidad, sino más bien los hábitos que se heredan a lo hijos en cuanto a la alimentación y sedentarismo.
La obesidad es un padecimiento que debe de tratarse de manera profesional y multidisciplinaria si realmente queremos controlarlo. No es suficiente la asesoría de un nutriólogo para lograr el éxito en el tratamiento; la realidad es que es necesario un equipo médico que conste de psiquiatra o psicólogo, cardiólogo, bariatra, endocrinólogo y nutriólogo, puesto que se deben monitorear todas la posibles alteraciones y daños al organismo y llevar un seguimiento riguroso apoyado por terapias psicológicas o psiquiátricas, según sea el caso. Pero contrario a esto, lo que sucede con mayor frecuencia es que se obliga a la persona a llevar un régimen alimenticio, o el propio paciente decide llevarlo y al no poder con estos nuevos hábitos, viene la frustración, la depresión, y el reforzamiento de la imposibilidad de resolver su problema.
Si pensamos en el enorme rechazo social que se da ante la persona obesa desde la niñez, así como en los malestares físicos y emocionales por su misma condición, podemos darnos cuenta que se trata de un verdadero problema de salud, que compromete la autoestima, la calidad de vida y la felicidad del individuo. Por ello, la recomendación es acudir a los expertos, y no caer en manos de charlatanes que además del desgaste emocional y económico que representan ante la buena voluntad inicial del paciente, ponen en riesgo su vida.
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