Esta semana he estado tratando el tema del cáncer y he escuchado sobre mejoras en los tratamientos, debido a que ha venido evolucionando la medicina. De tal forma que si generalmente había importantes efectos colaterales con la quimioterapia, actualmente a través de la terapia blanco, por ejemplo, se llega específicamente a cierta molécula responsable de la reproducción las células tumorales y no arrasa en general con todas las células de reproducción rápida. O por ejemplo, con equipos más sofisticados para radioterapia, se es cada vez más preciso, evitando así producir daño en otras áreas del cuerpo. Y respecto de la cirugía, se busca retirar lo mínimo necesario.
Antes se pensaba en cáncer y automáticamente venía a la mente la idea de muerte.
Actualmente se concibe al cáncer como una enfermedad crónica, que debe controlarse a partir de los diferentes tratamientos y medicamentos para llevar una vida funcional con calidad.
Otro tema que ha evolucionado positivamente es el que los diagnósticos están siendo cada vez más tempranos, lo cual brinda enormes posibilidades de erradicar el cáncer y simplemente llevar un período de monitoreo para asegurar que no haya alguna recaída o aparición de células tumorales en otra parte del organismo. Esto último refuerza la gran responsabilidad que tenemos de estar al pendiente de nuestros síntomas. Muchos de los cánceres no presentan dolor en un inicio, y sin embargo generalmente hay un decaimiento y pérdida de apetito, los cuales si no seden después de dos semanas mediante un tratamiento convencional, debemos de acudir al médico considerando la idea de realizar estudios con la posibilidad en mente de descartar un cáncer.
Los síntomas son claras señales del organismo que nos indican que algo no está funcionando adecuadamente y por alguna razón está dándose un desequilibrio que hay que atender.
Y para concluir, debemos poner atención en desarrollar buenos hábitos y no aquellos que nos conduzcan al desarrollo de un cáncer o muchos otros padecimientos irreversibles. Hay que alimentarnos saludablemente, hacer ejercicio, descansar nuestras horas, evitar el tabaquismo a toda costa y aprender a relajarnos procurando disfrutar cada momento.
jueves, 21 de enero de 2010
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Gaby: Que interesante resulta que se haya dejado de considerar al CANCER como una ineludible condena a muerte. A la vez que necesario es que los sistemas públicos de salud abunden en información especialmente para la gente menos favorecida, puesto que ello los podría acercar al diagnóstico oportuno y con ello a la salvación. Insiste por favor cuanto puedas en ello y desde luego en la mejora de los HÁBITOS DE VIDA, como la única forma de evitar la enfermedad. Gracias
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