¿Sabías que para evitar tener los terribles dolores de columna que frecuentemente escuchamos o experimentamos; ya sea por nervios pellizcados, por discos herniados, por desviaciones y diferentes lesiones de columna, bastaría con aprender a utilizar adecuadamente nuestro cuerpo? ¿Pero quién nos enseña esto? En realidad nadie, y es ahí donde incurrimos en errores posturales al caminar, al estar sentados, al cargar, al agacharnos, al pararnos de la cama, de una silla, al elegir cierto tipo de calzado, o simplemente al ser sedentarios la mayor parte del tiempo.
El punto es conocer la información de lo que llaman “higiene de columna” que precisamente estuvimos comentando en el programa de Salud (Canal Once 11:20am).
Te doy algunas recomendaciones simples pero importantísimas para prevenir lesiones:
Cuando duermas boca arriba, hazlo con una almohada debajo de las corvas para que al tener flexionadas las rodillas, automáticamente elimines la curvatura lumbar y relajes los músculos de la espalda.
Si duermes de lado, coloca una almohada entre las piernas y otra en la cabeza que “rellene” el espacio entre cuello y hombro manteniendo así alineada la columna desde las cervicales.
Si duermes boca-abajo, coloca una almohada en el abdomen para relajar los músculos de la espalda.
Cuando estés acostado boca-arriba y quieras levantarte: primero gírate de lado e incorpora tu tronco colocando las manos contra el colchón para empujar y ayudarte con la fuerza de los brazos.
Cuando planches o te laves los dientes (es decir, cuando inclines tu tronco hacia adelante en alguna actividad, procura colocar un banquito delante de tus pies para que puedas subir uno de ellos y apoyarlo, dando así una buena base de soporte a la columna.
Cuando cargues, distribuye el peso en ambas manos y si es una bolsa colgada al hombro, procura distribuir el peso en ambos con un “back-pack”.
Cuando te agaches para levantar algo del piso, en lugar de flexionar tu tronco hacia abajo, flexiona tus rodillas y con la fuerza de tus piernas al subir de la sentadilla, levanta el objeto.
Si vas a usar tacones, procura que sean plataformas gruesas que le den estabilidad a tu talón y que no carguen tu peso sobre las puntas de los pies.
Evita el ejercicio de alto impacto.
Haz ejercicio todos los días para tener un buen todo muscular que dé soporte a articulaciones y columna.
Practica estiramientos después del ejercicio para mantener una buena flexibilidad evitando contracturas o tensión muscular.
Adopta estos sencillos consejos y evítate el dolor o la probabilidad de algún daño irreversible a tu columna. Si ya lo tienes, no dejes de ir con el ortopedista.
domingo, 7 de febrero de 2010
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Gaby: No cabe duda de que las cosas sencillas son siempre las más efectivas. Te felicito porque, a mi juicio, este artículo tiene muy claro el concepto a tratar, su desarrollo y finalmente las advertencias, consejos y sugerencias fáciles de entender para evitar el problema. Gracias.
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