¿Te haz relacionado con alguien que generalmente pasa por alto tus sentimientos o aspiraciones? Alguien que te califica como egoísta e insensible cuando no cedes a sus caprichos y te colma de alabanzas cuando ocurre lo contrario; que utiliza sentimientos y emociones para conseguir lo que quiere a base de culparte o amenazarte con dejarte, destruirte o lastimarse? El día de hoy recordé este tipo de relación que con tanta frecuencia ocurre. Un manipulador muchas veces recurre al maltrato psicológico y la pareja, con una autoestima muy deteriorada, hace todo lo posible por mantener la “armonía”. Pero para un manipulador-controlador, nunca será suficiente.
Busca ayuda profesional y rescátate, alimenta tu amor propio y date el lugar digno que mereces, no permitas que se siga fortaleciendo a costa de ti. Un manipulador difícilmente va a cambiar, por lo que el mejor consejo es: recuperarte con ayuda de alguna terapia y alejarte. Tomará su tiempo, no importa. La vida no merece ser vivida con miedo.
sábado, 14 de noviembre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Pareciera que el comentario respecto del "manipulador" parte de que tal actitud es atribuible solo a los varones. Creo que en la pareja, cualquiera puede asumir tales roles. Lo importante es que, la parte agraviada se decida a poner un "hasta aquí", por su propia dignidad y por el bien de los hijos. Felicidades por la importancis, oportunidad y actualidad de los temas que tratas. Alfredo
ResponderEliminar